Sí, tienes razón.
Casi no tenemos tiempo para nada y encima nos lo ponen más difícil.
¿Quiénes?
Todos.
Como dice una amiga “no colaboran”.
Y no, no debería ser así, no hay necesidad de complicarlo todo.
Ya demasiadas complicaciones tenemos para que encima nos lo pongan difícil.
Más normativas, más formularios, más requisitos…
Hay que volver a lo simple, a las bases.
Volvamos a que un apretón de manos sirva más que interminables cláusulas de un contrato.
Sí, ya lo sabemos, en el mundo actual hay que dejarlo todo escrito, estipulado, garantizado.
Pero déjanos creer en que aún se puede hacer las cosas diferentes.
Déjanos que te mostremos cómo.
Rescatemos el valor de la palabra.
Hay un esquema básico que debe cumplir toda red de empresas para que sea realmente útil en el año.